¿Cómo empezó todo?

Plácido y Dorita llegaron a la isla hace 37 años, era una época en la que había muchas oportunidades laborales, tras vivir en Macaret y en Son Vilar durante cortos periodos, en el año 1982 por circunstancias del destino se instalaron en el predio Llucmaçanes Gran, y lo que no imaginaban, es que con los años, esa enorme y abandonada casa se convertiría en "su sueño hecho realidad".

Poco a poco se fueron enamorando de Menorca, de su tranquilidad, su paisaje, su cultura, gastronomía y costumbres... y sin darse cuenta formaron una familia, primero con el nacimiento de su hija y años después de su hijo.

Tras muchos años de duro trabajo dedicándose al campo y a los animales restauraron con esfuerzo y tesón  una pequeña parte la casa. Era el 15 de Junio de 1998 cuando llegaron a hospedarse los primeros clientes y en 2003 restauraron el resto de la casa . Finalmente, en el año 2018 se inaugura la restauración de una antigua cuadra cercana a la casa principal.

Toda esta actividad se sigue combinando con el cuidado de los animales y del campo por parte de Juan, su hijo, además del cultivo de árboles frutales y vegetales que Plácido atiende con esmero en los diferentes huertos que bordean la casa.

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